La
equipación recomendada para la práctica de la espeleología está
íntimamente relacionada con la seguridad.
Dado
que los accesos a grutas y cuevas suelen ser accidentados es
imprescindible utilizar un calzado de aproximación apropiado y de
buena calidad, como las botas de trekking. También ropa de montaña y
una mochila confortable.
Ya
en el interior de la cueva, un casco con iluminación mixta y un mono
de tela resultarán suficientes para cuevas fósiles horizontales, de
extensión corta.
Para
simas, cuevas mixtas y cavidades con agua es preciso utilizar material
específico, dependiendo de la situación.